El Teatro Cervantes y la sede del Círculo Mercantil e Industrial de Almería forman un conjunto arquitectónico inseparable, fruto de un proceso constructivo que se prolongó durante casi seis décadas y culminó en 1921.
Un edificio que resistió al tiempo
Uno de los pocos inmuebles civiles de principios del siglo XX que permanece en el paseo de Almería, superviviente de las grandes transformaciones urbanas de los años 60 y 70. Ayudó a ello que se trata de una manzana independiente y la voluntad de su preservación por los distintos gestores del edificio a lo largo de los años.
Origen y construcción
Las obras comenzaron el 15 de junio de 1866, tras la adquisición de terrenos por parte de la Sociedad Propietaria del Teatro Cervantes.
La dirección final del proyecto recayó en el arquitecto Enrique López Rull, autor también de la Compañía de María, la Plaza de Toros, el monumento a los Coloraos o el Casino Cultural. Finalmente, el edificio fue inaugurado en 1921.
Espacios del círculo
Entrada histórica
Mobiliario original y un panel informativo con las cotizaciones del mercado de valores de Madrid.
Primera planta
Concebida inicialmente como cafetería y peluquería para los socios del Círculo. Hoy espacio versátil y sede del Club de Ajedrez.
Segunda planta
Decorado por Tadeo Villalba, el Salón Noble, es uno de los pocos ejemplos del estilo Adam en la provincia. Un espacio majestuoso para congresos, conciertos y celebraciones.
Tercera planta
Biblioteca, salas de juego y ambigú para uso exclusivo de socios.